El mundo está cada vez más lleno de gente, faltan personas.
Encontrar una persona interesante es uno de los mayores desafíos que se nos presentan en la vida, algunos tienen suerte y encuentran varias, otros, también con esa misma fortuna, encuentran una sola.
Pero hay algunos que no la encuentran, no porque no exista alguien que pueda resultarle interesante, sino porque son incapaces de darse cuenta de quién merece la pena y quién no.
Una "leyenda" relacionada con eso es aquella que nos habla de las almas gemelas. Se dice que estas son las almas de dos amantes, que en otra vida no pudieron dar rienda suelta a su amor, y van deambulando por el tiempo, esperando renacer y reencontrarse por fin, y así, poder sentirse completos.
Pero hoy en día, en mi humilde opinión, esto es imposible.
¿Cómo cojones vamos a encontrar nuestra alma gemela, gente interesante, un "llamalo como te salga de los membrillos", si hoy en día solo existe el YO? Vivimos para nosotros, pendientes de nosotros, pensando en nosotros y en lo que nosotros queremos o dejamos de querer. Hemos tenido la suerte o la desgracia de nacer en estos tiempos de egoísmo.
Creo que hoy en día, somos perfectamente capaces de ir por la calle, cruzarnos con esa persona, que haya una resonancia entre nuestras almas... y no darnos cuenta, porque nos acaba de llegar un whatsapp o estamos pensando en lo agobiados que estamos por tal o cual cosa.
Pienso que vivimos una época muy triste, pero a pesar de ello, creo que debemos creer en ese amor inmarcesible que, si empezamos a ser más personas y menos gente, si conseguimos desarrollar esa maravillosa cualidad llamada empatía y salimos de nosotros mismo, podrá encontrar cada uno de nosotros, sin necesidad de esa veleidosa diosa llamada Fortuna.
Al alma, lo que es del alma.
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